lunes, 14 de julio de 2014

Placenta de yegua, y otras leyendas urbanas…….




Finalizado el Mundial de fútbol y revisando la historia del mismo, les pregunto: ¿creen de verdad que Messi, Diego Costa, Cristiano Ronaldo,…, han llegado en plenas condiciones físicas?.
Ello me hace reincidir en algo que ya he comentado en otras ocasiones, la necesidad de respetar los tiempos y la fisiología de nuestro cuerpo al tratar lesiones.
Vivimos en el tiempo de las prisas, del todo más rápido, del “acortar los tiempos de recuperación”… Esta frase escuchada a veces en los medios de comunicación da miedo.
Sin duda el salto a los medios de comunicación del caso de Diego Costa ha sido uno de los esperpentos más gloriosos de los últimos años.
Quien practica deporte (o actividad física) se caracteriza entre otras cosas por su gran adherencia a esa práctica, es decir se encuentra tan identificado con la misma que dejar de practicarla durante un tiempo (por breve que sea) le genera una gran tensión.
Qué mejor caldo de cultivo para el nacimiento, con excesiva frecuencia, de terapias que con ninguna o muy escasa base científica, se proponen como milagrosas para cualquier tipo de patología. El argumento casi siempre es, que o bien son capaces de curar patologías que se saben incurables, o bien acortan de una forma sustancial los tiempos de recuperación de determinadas lesiones.
En un país donde sigue en vigor el timo de la estampita, yo les planteo las siguientes preguntas:
-          ¿todos ustedes reaccionan igual ante una gripe, con los mismos síntomas y tardan el mismo número de días en curarse?. ¿A qué no?.
-          ¿todos ustedes creerían si les dijeran que unas pastillas para el colesterol pueden curar todas las enfermedades y se las tomarían? ¿A qué no?
Entonces por qué hay personas, y muchas, que pueden creer que la placenta de yegua puede tener un efecto sobre una lesión muscular milagroso, acortando tiempos de recuperación. ¿No les parece lógico pensar que si eso fuera así todos los clubes profesionales dispondrían de cantidades abundantes de placenta de yegua en sus instalaciones para el tratamiento de dichas lesiones?.
Al final los argumentos para defender estos tratamientos son francamente irrisorios.
Se dice que uno o varios jugadores tardaron unos días menos de los previstos en recuperarse de una lesión. ¿Es eso un argumento consistente?.
¿No parece más lógico pensar como decíamos antes, que no todos respondemos con la misma intensidad de síntomas y con el mismo tiempo de curación ante una determinada enfermedad o lesión, y por tanto 5 deportistas con el mismo diagnóstico de una lesión muscular en la misma zona tiene una respuesta distinta en cuanto al tiempo de curación, siendo tratados de la misma manera?.
Porque, no lo olvidemos, existen muchísimos factores que influyen en el proceso de recuperación. La alimentación, la hidratación, la calidad del sueño, la condición física de base, el peso …., son elementos con una relación muy directa con la aparición y recuperación de las lesiones.
Es cada vez más frecuente leer en los medios de comunicación que tal o cual deportista utiliza este u otro método de tratamiento y que gracias a ellos consiguen recuperaciones rápidas.
Nadie se preocupa de hacer el seguimiento de estos casos, en los que la mayoría de las veces el deportista fracasa en su competición o recae al poco tiempo, llegando en ocasiones a tener que descansar durante meses para poderse recuperar, a pesar de haber recibido el consabido tratamiento milagroso.
Nuestro cuerpo tiene una fisiología, una respuesta a las lesiones, que se puede favorecer con determinadas técnicas o terapias, pero nunca alcanzando matices épicos.
La innovación permanente nos presenta nuevas terapias milagrosas, que  al cabo de un par de años de utilizarse para todo, desaparecen del uso cotidiano una vez demostrada su inutilidad.
Células madre en la lesión de Di María, placenta de yegua en Costa, también Falcao tenía posibilidades de ir a jugar el Mundial con Colombia con tan sólo 5 meses de recuperación (según declaraciones de su cirujano), tras operarse de una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla. Ninguno de ellos llegó.
Cuanto de útil es esa frase de “Ciencia, paciencia y prudencia”.

1 comentario:

  1. Que sensato lo que dice el Doctor confiemos en los profesionales que anteponen su deontología al interés económico.

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